Intervención a EPS Sanitas;
La Superintendencia Nacional de Salud prorrogó por un año la medida de intervención forzosa administrativa que rige sobre EPS Sanitas. El acto administrativo, que se hace efectivo desde el 2 de abril de 2024, responde a la necesidad de consolidar los procesos de estabilización financiera, organizacional y de servicio que se han venido desarrollando desde el inicio de la intervención.
Durante estos primeros doce meses, se han ejecutado medidas urgentes y estructurales que han permitido avanzar en una atención más digna, oportuna y cercana a los más de 5,8 millones de afiliados en todo el país. Sin embargo, se reconoce que aún persisten desafíos importantes que requieren continuidad en la gestión para asegurar la sostenibilidad y la calidad en las condiciones de aseguramiento que presta la EPS.
En los primeros 100 días de gestión de su actual interventor, Kemer Ramírez Cárdenas, EPS Sanitas ha logrado una reducción sostenida en las peticiones, quejas y reclamos (PQR), con una disminución del 17,6 %, equivalente a 4.036 solicitudes menos entre octubre de 2024 y febrero de 2025. También se evidenció una mejora significativa en la eficiencia de la atención presencial: el 94 % de los usuarios fueron atendidos en menos de 30 minutos, mientras que los canales virtuales registraron 16,8 millones de visitas, con un incremento del 20 % en la participación digital.
Gracias a la caracterización realizada de su población afiliada, entregada al Ministerio de Salud en noviembre de 2024, la EPS cuenta ahora con información detallada sobre las condiciones de salud, determinantes sociales y demográficos. Esto ha permitido personalizar la atención y priorizar intervenciones, un factor clave para la toma de decisiones y la implementación de medidas que garanticen una mejor cobertura de los servicios requeridos.
El nivel de satisfacción con los servicios creció 11 puntos porcentuales, alcanzando un 93 %, y el indicador de recomendación se ubicó en el 94 %, con un aumento de 12 puntos. Además, el 45 % de los servicios direccionados no requirió autorización y el 51 % fueron entregados en menos de 24 horas, eliminando así barreras en el acceso.
En términos de cobertura, la red de prestadores activos se amplió y la atención rural y domiciliaria se incrementó con 403 prestadores de primer nivel, 553 sedes activas y la atención de 59.291 pacientes en zonas de difícil acceso, a través de 12 equipos extramurales certificados.
La EPS también fortaleció la evaluación y supervisión de su red farmacéutica. Se activó una sala de crisis mediante la estrategia Termómetro al Servicio, con 9 auditorías y 5 visitas con cliente oculto. Además, se llevó a cabo un proceso de seguimiento técnico a 30 farmacias priorizadas y se implementó un cronograma de auditorías nacionales para verificar la calidad del servicio en 2025.
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En el frente financiero, se incrementaron en un 161 % los pagos por giro directo a la red pública del régimen subsidiado; se firmaron 1.342 actas de conciliación de glosas por $155.486 millones, y se creó un comité de pagos para asegurar una distribución eficiente y transparente de los recursos. Gracias a negociaciones con la industria farmacéutica, se gestionaron ahorros por más de $21.000 millones.
El gasto administrativo fue controlado y orientado estratégicamente: el 41,5 % de la UPC se destinó al pago de servicios de salud, superando la meta del 37 %. De igual forma, el 68,5 % de los excedentes de los planes adicionales se destinaron a obligaciones con la red, superando la meta del 60 %.
Además, se logró una reducción de 3,6 puntos en la concentración de pagos a prestadores, se disminuyó en un 76 % la legalización de anticipos y se obtuvieron ahorros significativos.
Entre los principales retos definidos para esta nueva etapa se encuentra la necesidad de avanzar en la negociación directa de medicamentos con la industria farmacéutica, reduciendo los costos de intermediación y mejorando la disponibilidad de tecnologías en salud.
Asimismo, se priorizará el fortalecimiento del modelo de seguimiento regional, a través de la estrategia de territorialización de la salud, con la cual el agente interventor ha realizado visitas de reconocimiento en cuatro departamentos del país. Esto permitirá intervenir de forma oportuna donde más se necesita, priorizando los territorios con mayores brechas en el acceso a servicios y garantizando que los equipos de atención lleguen a la Colombia profunda.
En paralelo, se ha identificado que uno de los factores que más inconformidad genera entre los usuarios es la dispensación de medicamentos, especialmente los relacionados con los servicios No PBS. “Estamos trabajando en la causa raíz de las quejas. Sabemos que la mayor inconformidad está en la entrega de medicamentos No PBS. Por eso, hemos implementado una serie de acciones que buscan diversificar la red de gestores farmacéuticos y, además, estamos ampliando las agendas de citas con la red de prestadores para ofrecer más servicios a nuestros afiliados”, aseguró el agente especial interventor, Kemer Ramírez Cárdenas.
En este nuevo año de intervención, el foco estará en profundizar el modelo de humanización, implementar prácticas costoeficientes al interior de la EPS, fortalecer la presencia institucional en las regiones más apartadas y continuar avanzando en un modelo de salud que respete la dignidad, necesidades y realidades de cada uno de sus afiliados.
(Colprensa)