El debate nacional de cara a las elecciones también son la oportunidad para impulsar iniciativas de transparencia electoral.
Y parte de ello se da por las advertencias de la Procuraduría General de la Nación sobre los riesgos institucionales, la polarización política y la necesidad de garantías para procesos electorales.
Se trata de la obra “Elecciones para la Paz” que emerge como una poderosa interpretación artística del momento que vive Colombia y América Latina.
La pintura de la artista María Esther Panesso Mercado plantea una reflexión urgente sobre el poder de la decisión colectiva, la responsabilidad ciudadana y el impacto que cada elección tiene en la estabilidad, la convivencia y el futuro de las sociedades.
«A través de dos rostros femeninos casi idénticos, la obra construye una metáfora visual sobre la dualidad que enfrentan hoy las democracias: avanzar hacia la reconciliación o profundizar la confrontación», señaló.
Además dijo «Las figuras, que observan al espectador con serenidad y firmeza, evocan la inocencia, la esperanza y al mismo tiempo la conciencia de que el rumbo de una nación depende de decisiones que trascienden lo político para convertirse en actos éticos y humanos».
El contraste cromático refuerza este mensaje; en un lado predominan los tonos cálidos, la luz del sol y la vegetación, símbolos de vida, origen y esperanza, mientras que en el otro resaltan los azules profundos y atmósferas más frías que representan la introspección, la incertidumbre y los desafíos que enfrentan los pueblos en momentos de cambio.
«Por su parte, el agua, que conecta ambos paisajes funciona como símbolo de transición, diálogo y purificación, sugiriendo que la paz no es una imposición sino un proceso que requiere voluntad, conciencia y responsabilidad», agregó la artista.
De igual manera, en el paisaje emerge el árbol de cañaguate, símbolo del departamento del Cesar, reconocido por florecer intensamente en tiempos de sequía; es un árbol que, aún en la adversidad, se llena de amarillo y anuncia renovación.
Su presencia en la obra representa resiliencia y esperanza colectiva.
La artista colombiana conocida internacionalmente como Mercado, cuya trayectoria se ha caracterizado por abordar la resiliencia femenina, la dualidad del alma y las tensiones entre razón y emoción, es formada en Derecho y su experiencia ha acompañando a miles mujeres en situaciones de vulnerabilidad que han marcado profundamente su lenguaje visual, convirtiendo el arte en un espacio de reflexión social y construcción de memoria.
Mercado, reconocida por su aporte a la visibilización del arte colombiano en circuitos globales, plantea con esta obra un llamado a la conciencia colectiva.
“Elecciones para la Paz” no solo invita a la contemplación estética, sino que interpela directamente a la sociedad sobre el valor de la democracia, el diálogo y la construcción de futuro, recordando que la paz comienza con la decisión individual de elegir caminos que fortalezcan la convivencia y la institucionalidad.

