La Fiscalía General de la Nación desarticuló una sofisticada red delincuencial que utilizaba una ambulancia para pasar inadvertida mientras cometía hurtos y secuestros en Bogotá. Según el ente acusador, los criminales simulaban ser parte de una misión médica para ingresar a viviendas y establecimientos comerciales en las localidades de Teusaquillo, Usaquén y Suba. Bajo esta fachada, los sujetos habrían perpetrado al menos cinco eventos delictivos, logrando un botín que supera los 145 millones de pesos entre dinero en efectivo, joyas y transferencias bancarias forzadas.
Los procesados fueron identificados como Wilmer Yesid Jiménez, Ana Yasiris Mena y Fabián Octavio Chivatá, quienes empleaban un vehículo medicalizado para evadir los controles policiales y facilitar sus huidas. Uno de los casos más graves documentados ocurrió en agosto de 2024, cuando los señalados ingresaron a una residencia fingiendo atender una emergencia de salud. Una vez adentro, intimidaron a una pareja con armas de fuego y los retuvieron contra su voluntad mientras vaciaban sus cuentas bancarias, demostrando un alto nivel de peligrosidad y planificación.
Además de los asaltos residenciales, la organización criminal operaba en locales comerciales donde ingresaban inicialmente como clientes. Tras someter a los empleados mediante amenazas, los delincuentes obligaban a la entrega del producido del día y escapaban en la ambulancia, aprovechando el respeto ciudadano por estos vehículos. La captura de estos individuos representa un golpe estratégico contra las modalidades de atracos violentos en el norte y occidente de la capital, donde el uso de uniformes y elementos institucionales falsos ha venido en aumento durante el último año.
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Ante un juez de control de garantías, la Fiscalía imputó a los dos hombres y a la mujer los delitos de hurto calificado y secuestro extorsivo, ambas conductas con agravantes. Pese a las pruebas contundentes presentadas por el ente investigador, ninguno de los procesados aceptó los cargos. No obstante, debido a la gravedad de los hechos y el riesgo que representan para la sociedad, se les dictó medida de aseguramiento en centro carcelario, mientras avanza el proceso judicial que busca una condena ejemplar por el uso indebido de emblemas médicos para delinquir.


