La Contraloría General de la República entregó un parte de tranquilidad sobre las recientes maniobras financieras del Gobierno Nacional. Tras un análisis detallado, el ente de control aseguró que las operaciones con títulos de deuda realizadas entre diciembre de 2025 y enero de 2026 se ajustan estrictamente al Marco Fiscal de Mediano Plazo. Según la entidad, estos movimientos fueron legales y necesarios para mitigar los riesgos de liquidez que enfrentaba la Nación.
La primera operación, ejecutada en diciembre, respondió a un momento crítico donde los depósitos del Gobierno cayeron a apenas $1,44 billones. Para fortalecer la caja, el Ministerio de Hacienda vendió parte de su portafolio de TES B por $23,24 billones. La Contraloría destacó que esta acción fue puramente de tesorería y no implicó la emisión de nueva deuda, cumpliendo con todas las autorizaciones correspondientes para estabilizar el flujo de efectivo estatal.
Por el contrario, la operación de enero sí representó un incremento en el endeudamiento. Para financiar el Plan Financiero de 2026, el Gobierno emitió bonos externos por USD 4.950 millones. El ente de control constató que esta emisión fue autorizada por la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público y se mantiene dentro del cupo global de endeudamiento externo aprobado por el Congreso, el cual asciende a USD 87.607 millones.
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Finalmente, aunque la Contraloría reconoce que estas gestiones permiten a Colombia mantener su tradición de pagador responsable, lanzó una advertencia sobre el futuro. El país deberá realizar esfuerzos fiscales extraordinarios en los años 2029, 2031 y 2033, periodos en los que se concentran importantes vencimientos de capital. Desde Nación Colombia, subrayamos la importancia de vigilar que estos recursos externos se traduzcan en inversión productiva para aliviar la carga de las próximas vigencias.

