El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, anunció este lunes 16 de febrero un robusto plan de fortalecimiento para el sistema de aseo de la ciudad, marcando el inicio de una transición técnica que se extenderá hasta noviembre de 2027. La estrategia incluye la entrada en operación de 35 nuevos vehículos de recolección en los próximos tres meses y la prórroga de los contratos con los operadores actuales (LIME, Ciudad Limpia, Bogotá Limpia, Área Limpia y Promoambiental). El objetivo principal es elevar los estándares de limpieza y garantizar el cumplimiento estricto de horarios y frecuencias en todas las localidades.
Uno de los puntos más críticos de la intervención es el manejo de residuos voluminosos. La empresa Aguas de Bogotá ha logrado un salto histórico en su capacidad operativa: pasó de procesar 300 toneladas de escombros diarias en 2025 a 1.000 toneladas diarias en febrero de 2026. Para sostener este ritmo, se incorporaron 97 nuevos equipos y 132 trabajadores adicionales que operarán bajo un esquema 24/7. Esta medida busca erradicar los puntos críticos de arrojo clandestino que afectan la estética y la salud pública de la capital.
En términos de supervisión, el Distrito fortalecerá el control en calle con un equipo de 88 personas dedicadas al seguimiento técnico. Además, se anunció una ampliación de 45.000 kilómetros mensuales adicionales en la actividad de barrido, lo que garantiza una cobertura más profunda en zonas que anteriormente presentaban deficiencias. Las cifras revelan la magnitud del reto: en 2025 se retiraron 960 toneladas diarias de residuos de puntos críticos, y se atendieron más de 438.000 regueros, lo que equivale a intervenir un desorden por minuto en la ciudad.
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Finalmente, el alcalde Galán enfatizó que esta prórroga no es una simple continuidad, sino una oportunidad para modernizar la operación y proteger a los recicladores de oficio conforme a las disposiciones judiciales. La administración también iniciará una revisión integral del esquema de contenedores, buscando soluciones tecnológicas que eviten el desbordamiento de residuos. Con una reducción del 23,3% en puntos críticos activos al cierre de 2025, Bogotá se proyecta hacia un modelo de aseo más eficiente, sostenible y con una mayor cultura de disposición a través de canales como la Línea 110.

