La Fiscalía General de la Nación presentó avances significativos en dos procesos judiciales que han conmocionado a la capital. En el primer caso, el ente investigador acusó formalmente a Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro como los presuntos responsables del homicidio del joven Jaime Esteban Moreno. Los hechos ocurrieron el pasado 31 de octubre en la localidad de Barrios Unidos, cuando, según registros de cámaras de seguridad, la víctima fue interceptada y atacada tras salir de un establecimiento comercial pese a que intentó evitar el enfrentamiento.
Por otro lado, el proceso contra José Eduardo Chalá Franco, el taxista señalado de arrollar a 11 personas en el sur de Bogotá, podría dar un giro inesperado. Durante la reciente audiencia de acusación, la defensa del conductor solicitó la suspensión de la diligencia con el objetivo de negociar un preacuerdo con la Fiscalía. Esta medida busca una terminación anticipada del proceso, evitando el juicio oral a cambio de la aceptación de responsabilidad por parte del implicado y una posible reducción de la pena.
La solicitud de aplazamiento fue concedida para que las partes exploren los términos de esta alternativa jurídica. Es importante destacar que cualquier acuerdo de este tipo requiere obligatoriamente el aval de un juez de conocimiento y, sobre todo, debe garantizar el cumplimiento de los derechos a la reparación de las víctimas. El accidente causado por Chalá Franco dejó múltiples heridos y una profunda indignación en la comunidad, que ahora permanece atenta a las condiciones de esta posible negociación.
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En el caso de Jaime Moreno, los videos de vigilancia desvirtuaron cualquier teoría de defensa, demostrando que el joven buscaba transporte para alejarse de la agresión antes de ser atacado mortalmente. Ambos expedientes reflejan la compleja situación de seguridad y convivencia en la ciudad, así como la operatividad del sistema penal ante tragedias que marcan a las familias bogotanas.

