El presidente Abelardo de la Espriella firmó el Decreto 1368 del 8 de septiembre, que levanta la suspensión general de permisos para porte de armas de fuego y restablece los permisos vigentes. La medida elimina una autorización adicional, aunque mantiene los controles y requisitos legales para los titulares.
Permisos vigentes para porte de armas
La decisión deja sin efecto la suspensión general que había sido prorrogada hasta el 31 de diciembre de 2026 mediante el Decreto 1482 del 31 de diciembre de 2025. A partir del nuevo decreto, quienes cuenten con un permiso de porte vigente ya no deberán tramitar una autorización especial adicional.
El Gobierno precisó que el levantamiento de la suspensión no constituye una autorización general para portar armas. Tampoco modifica el monopolio estatal sobre las armas de fuego, establecido bajo las condiciones previstas en la Constitución y la legislación aplicable.
El porte continuará condicionado a la existencia de un permiso vigente expedido por la autoridad militar competente. Además, la autorización deberá corresponder al arma específicamente amparada y su titular tendrá que cumplir las restricciones, obligaciones y demás requisitos previstos por las normas.
El decreto conserva los controles, restricciones y sanciones aplicables. También permite que las autoridades adopten posteriormente medidas generales o individuales de suspensión cuando las circunstancias de seguridad nacional, seguridad pública u orden público lo hagan necesario.
Cifras sobre armas incautadas
Abelardo de la Espriella sostuvo que la decisión busca corregir un desbalance que, en su planteamiento, restringía a los ciudadanos que cumplen la ley mientras estructuras criminales se armaban ilegalmente.
Como sustento, el mandatario señaló que entre el 1 de enero y el 3 de septiembre la Fuerza Pública incautó 15.700 armas de fuego. Del total, 14.179 estaban relacionadas con la comisión de delitos.
El reporte citado por el presidente incluye 980 armas vinculadas a disidencias, 551 relacionadas con el Clan del Golfo y 339 con el ELN. Entre las armas asociadas a las disidencias, mencionó 380 fusiles y 65 morteros calibre 60 milímetros.
Con la entrada en vigor del Decreto 1368, los permisos que ya se encontraban vigentes vuelven a operar sin el trámite extraordinario adicional, bajo las condiciones individuales de cada autorización y con la posibilidad de nuevas suspensiones por parte de las autoridades.











