El ambiente digital en plena época electoral en Colombia sigue subiendo de tono, y esta vez el blanco de los ataques fue el reconocido periodista y abogado Melquisedec Torres. En las últimas horas, el comunicador denunció públicamente una campaña de desprestigio en su contra orquestada por cuentas y supuestos medios de comunicación alternativos que, tras verse confrontados y amenazados con acciones legales, terminaron eliminando sus publicaciones de manera cobarde.
El origen de la disputa radica en las recientes notas de análisis e investigación que Torres ha publicado sobre el panorama electoral. Dichos informes despertaron la molestia de sectores afines a campañas políticas que, a través de redes sociales, intentaron montar una narrativa para desacreditar su rigor profesional.
«Esta es una de tantas sucias bodegas pagadas por la campaña fanática, dedicada a replicar sus ataques calumniosos. Pretenden silenciar al periodismo», denunció tajantemente Torres a través de su cuenta oficial de X (antes Twitter).
Esta es una de tantas sucias bodegas pagadas por la campaña fanática, dedicada a replicar sus ataques calumniosos.
Pretenden silenciar al periodismo. Están usando las mismas tácticas de la extrema izquierda, destruir moralmente. Y si no logran, ¿lo intentarán físicamente? https://t.co/QnQDqYcMF2— Melquisedec Torres (@Melquisedec70) May 22, 2026
De la «denuncia penal» a pedir reportes de cuenta
La tensión aumentó cuando las cuentas acusadoras amenazaron inicialmente al periodista con interponer una denuncia penal en su contra por sus afirmaciones. Lejos de intimidarse, Melquisedec Torres los instó a proceder de inmediato con las vías judiciales. «Procedan de inmediato, radiquen la denuncia ya. Así sabremos quiénes se esconden detrás de su fachada de ‘medio de comunicación’. Atento a la notificación», sentenció el abogado.
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Sin embargo, el supuesto sustento legal de los atacantes se desmoronó en cuestión de minutos. Al notar que el periodista estaba dispuesto a llevar el caso hasta los tribunales para desenmascarar a los autores detrás de estos perfiles, el discurso de la contraparte cambió radicalmente. De prometer acciones penales ante la Fiscalía, pasaron a promover reportes masivos en redes con el único fin de que la plataforma le suspendiera la cuenta al comunicador.
Recularon en la sombra
El desenlace de este choque dejó en evidencia la falta de argumentos de los detractores. Ante la firme postura de Torres, los autores del ataque optaron por la retirada: procedieron a borrar los trinos donde lanzaban las acusaciones y las amenazas judiciales, dejando el rastro de «Este post no está disponible» en la cronología de la red social.
«Véanlos pues, ya se echaron para atrás, ahora dicen que me van a denunciar es para que me eliminen la cuenta. ¿No era denuncia penal como dijeron primero?», ironizó el periodista, acompañando su mensaje con un emoticón de payaso para evidenciar la falta de seriedad de la estrategia en su contra.
Para diversos analistas de medios, este episodio vuelve a encender las alarmas sobre el uso de perfiles financiados con fines políticos para amedrentar a la prensa independiente, utilizando tácticas que buscan la destrucción moral de los comunicadores cuando los datos y las investigaciones no favorecen a sus intereses.

