jueves, abril 23, 2026
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El Atlántico le da una nueva vida al plástico: Así fabrican los cepillos que barren el departamento

En un rincón del Caribe colombiano, lo que muchos consideran basura se está convirtiendo en la herramienta principal para mantener las ciudades impecables. El departamento del Atlántico se ha consolidado como un referente de sostenibilidad gracias a un proyecto pionero que transforma botellas de plástico (PET) en cepillos y escobas ecológicas de alta resistencia.

Esta iniciativa de economía circular, liderada por la empresa Interaseo, no solo busca limpiar las calles, sino enviar un mensaje contundente sobre el poder del reciclaje y la responsabilidad social.

¿Cómo se convierte una botella en un cepillo?

El proceso, coordinado por Luis Carvajal, es una muestra de ingeniería artesanal y tecnología aplicada. Para lograr un producto de calidad, las botellas pasan por un riguroso camino de transformación:

  • Recolección y corte: Se inicia cortando la base de las botellas PET para extraer el material útil.

  • Hilado: El plástico se deshilacha en fibras delgadas que luego son rebobinadas para garantizar uniformidad.

  • Refuerzo térmico: Las fibras se someten a una temperatura de 240°C durante 30 minutos, lo que les otorga una durabilidad y resistencia superior a la de los cepillos convencionales.

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Un impacto que llega a 19 municipios

Este «negocio verde» ya tiene presencia en gran parte del departamento. Localidades como Soledad, Baranoa, Sabanagrande, Santo Tomás, Juan de Acosta y Usiacurí, entre otras, ya son testigos de cómo el reciclaje se traduce en herramientas de trabajo dignas para los operarios de limpieza.

Luis Moisés Gómez, Gerente Regional de Interaseo, destaca que el proyecto se sostiene sobre tres pilares: el ambiental, al evitar que el plástico termine en los mares; el social, al involucrar a las comunidades en el ciclo del reciclaje; y el económico, al generar oportunidades dentro de un modelo sostenible.

Con este proyecto, el Atlántico demuestra que la transformación es posible cuando la comunidad y las empresas se unen con un propósito claro: escribir un futuro más limpio y lleno de posibilidades para todos.

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