Lo que comenzó como una alianza política estratégica ha terminado en una ruptura total y escandalosa. Este viernes 10 de abril, el excanciller Álvaro Leyva Durán emitió un comunicado que ha sacudido los cimientos de la Casa de Nariño. Tras conocerse su llamado a juicio por el presunto delito de prevaricato en el polémico caso de los pasaportes, Leyva no se guardó nada y arremetió contra el presidente Gustavo Petro, calificándolo incluso como «jefe de la mafia».
El origen del conflicto: El caso pasaportes
La disputa legal nace de la decisión de Leyva de declarar desierta la licitación de pasaportes con la firma Thomas Greg & Sons. Mientras la Fiscalía sostiene que el exministro incumplió la ley deliberadamente, Leyva defiende que actuó bajo principios constitucionales para evitar irregularidades.
«Si se acepta la tesis de la Fiscalía, cualquier funcionario que declare desierta una licitación ilegal se iría preso», advirtió Leyva, asegurando que dará la batalla jurídica ante la Corte Suprema de Justicia.
Duras críticas a la vida personal y política de Petro
Más allá de lo judicial, el comunicado de Leyva escala a un plano personal sin precedentes. El excanciller, quien asegura que al inicio del gobierno tenía «esperanza de cambio», afirmó haber descubierto una realidad rodeada de «vicio y decadencia».
Tambipen le puede interesar: Sacudida política: El Partido de la U le cierra la puerta a la candidatura de Iván Cepeda
En sus declaraciones más polémicas, Leyva tildó al mandatario de «ser infame» y revivió cuestionamientos sobre su conducta en viajes internacionales, mencionando presuntos episodios en Lisboa y comportamientos erráticos en plazas públicas que, según él, están relacionados con el consumo de alcohol y sustancias.
Señalamientos contra Luis Gilberto Murillo
La misiva también salpicó al actual canciller, Luis Gilberto Murillo. Leyva lo acusa de intervenir de forma irregular en el proceso de pasaportes, señalando un presunto sobreprecio de casi 30 mil millones de pesos y la contratación «a dedo» de un software millonario cuyo destino es incierto.
¿Riesgo para la democracia?
Para cerrar, el exministro lanzó una alerta sobre el panorama electoral de Colombia, sugiriendo que existen maniobras para interceptar candidatos y generar dudas sobre los futuros escrutinios, comparando la situación local con crisis democráticas de otros países de la región.
Hasta el momento, la Casa de Nariño ha mantenido silencio frente a este ataque frontal de quien fuera uno de los hombres de confianza del presidente en el inicio de su mandato. Lo que es seguro es que el proceso judicial de Leyva ahora tiene un tinte político que definirá la agenda nacional en las próximas semanas.


