Momentos de angustia se vivieron en Bogotá tras el secuestro de una niña de 7 años en medio de un violento hurto ocurrido hacia las 9:00 de la noche del lunes 6 de abril en la localidad de Suba.
Según las autoridades, una familia se encontraba dentro de su camioneta despidiéndose de unos allegados cuando tres delincuentes armados descendieron de un vehículo blanco y, en cuestión de segundos, intimidaron a los ocupantes y se llevaron el automotor. Sin percatarse, los sujetos huyeron con la menor, quien permanecía dormida y vestía pijama en el interior del vehículo. El robo, que duró cerca de 49 segundos, encendió las alarmas en la capital.
Operativo de gran magnitud
Al confirmarse que la niña había sido llevada de manera involuntaria, se activaron de inmediato los protocolos de emergencia, catalogando el hecho como secuestro. La Policía, el Ejército y la Secretaría de Seguridad desplegaron un amplio “plan candado” en toda la ciudad.
Más de 2.000 uniformados fueron ubicados en puntos estratégicos, con controles en vías principales y secundarias. Además, se contó con apoyo aéreo del helicóptero Halcón y la colaboración de ciudadanos que ayudaron a alertar sobre el paradero del vehículo.
Final esperanzador
Tras cerca de dos horas de intensa búsqueda, la camioneta fue hallada abandonada en el sector de Nicolás de Federmán, en la localidad de Teusaquillo. En su interior se encontraba la menor, quien fue encontrada dormida y en buen estado de salud.
La niña pudo reencontrarse con sus padres, mientras las autoridades continúan con la revisión de cámaras de seguridad para identificar y capturar a los responsables del hecho.


