El panorama político en Colombia enfrenta una nueva sacudida tras revelarse que el presidente Gustavo Petro forma parte de una serie de investigaciones adelantadas por fiscalías federales en Manhattan y Brooklyn, Estados Unidos. Según informes publicados por The New York Times y confirmados por Reuters, los equipos de investigación y agentes federales analizan posibles contactos del mandatario con personas vinculadas al narcoterrorismo, así como la presunta entrada de fondos ilícitos a su campaña presidencial de 2022. Aunque Petro no ha sido señalado como el objetivo principal, su nombre aparece en pesquisas más amplias que se encuentran en etapa preliminar.
La noticia surge en un contexto de altibajos en la relación bilateral. A finales de 2025, el Departamento del Tesoro de EE. UU. sancionó al mandatario y a su círculo cercano, acusándolos de permitir el fortalecimiento de los carteles de la droga. Sin embargo, en febrero de 2026, Petro y el presidente Donald Trump habían mostrado señales de distensión tras un encuentro personal, dejando atrás meses de confrontación pública donde Trump llegó a calificar al líder colombiano de «narcotraficante» y a retirar su visado tras incidentes diplomáticos en Nueva York.
Ante estos señalamientos, el presidente Petro reaccionó de forma vehemente a través de sus redes sociales. El mandatario aseguró que «en Colombia no existe una sola investigación» que lo vincule con el narcotráfico y fue enfático al declarar que nunca en su vida ha entablado comunicación con un narcotraficante. Petro defendió su trayectoria política, recordando que dedicó una década a denunciar la parapolítica y los nexos entre el crimen organizado y el Estado, lo que en su momento puso en riesgo su vida y la de su familia.
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El Gobierno colombiano sostiene que las campañas de Petro han sido blindadas contra donaciones de sectores financieros y grupos al margen de la ley. Por su parte, las oficinas de los fiscales en Nueva York han guardado silencio sobre el alcance de las indagaciones. Mientras la Casa Blanca asegura no haber intervenido en estos procesos judiciales independientes, el avance de estas investigaciones preliminares marcará el rumbo de la cooperación antidrogas y la estabilidad diplomática entre Bogotá y Washington en los próximos meses.


