El Consejo Nacional Electoral (CNE) deberá repetir el sorteo de conjueces para definir el futuro político de Iván Cepeda en la consulta del «Frente por la Vida». Esta decisión se tomó ante la imposibilidad de que los abogados Manuel Avella y Antonio Sánchez asumieran el encargo. Avella, postulado por el Partido Liberal, desistió tras no responder inicialmente a los llamados de la secretaría; por su parte, Sánchez presentó un impedimento legal al haber formado parte de la defensa de Álvaro Uribe Vélez, precisamente en el proceso por presunta manipulación de testigos donde Cepeda actúa como contraparte.
Esta parálisis jurídica ha impedido que la sala plena del CNE avance en el estudio de la ponencia que determinará si el hoy candidato puede participar en la consulta interpartidista programada para el 8 de marzo. Ante este escenario, Cepeda denunció lo que considera una «maniobra tramposa» para debilitar el proyecto político liderado por el presidente Gustavo Petro. El dirigente aseguró que estas estrategias buscan vetar su participación y desestabilizar las listas del Pacto Histórico a la Cámara de Representantes y al Senado.
«En la medida en que el Pacto Histórico se consolida como la principal fuerza política, crecen las maniobras para intentar destruir nuestro proyecto», declaró Cepeda. El candidato fue enfático al advertir que, de ser excluido de la consulta de marzo por decisiones administrativas del CNE, competirá directamente en la primera vuelta presidencial. Cepeda sostiene que el electorado responderá con indignación ante lo que califica como una violación sistemática de los derechos políticos de su colectividad.
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Finalmente, el líder político envió un mensaje de firmeza a sus adversarios, señalando que las «artimañas» judiciales no lograrán que sus simpatizantes desistan. Con este nuevo sorteo de conjueces, el país queda a la espera de una definición pronta que garantice la transparencia electoral. La tensión aumenta mientras se acerca la fecha de las consultas, en un proceso donde la imparcialidad de los magistrados y conjueces será fundamental para la legitimidad democrática de la contienda de 2026.

