La Defensoría del Pueblo entregó este miércoles 28 de enero un desolador informe sobre la situación de violencia que enfrentaron los defensores de derechos humanos en el país durante el año anterior. Según el balance oficial, entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2025, se registraron 177 asesinatos confirmados, cifra que evidencia la persistencia de ataques sistemáticos contra quienes ejercen liderazgos territoriales. Del total de víctimas, 150 fueron hombres y 27 mujeres, lo que refleja una creciente vulnerabilidad de las lideresas frente a los actores armados.
El análisis cronológico de la entidad reveló que marzo fue el mes más violento de 2025, con 22 homicidios, seguido de cerca por julio y noviembre, meses en los que se contabilizaron 19 casos respectivamente. Estas tendencias mensuales sugieren patrones de riesgo vinculados a dinámicas locales de conflictividad y al control territorial ejercido por grupos ilegales. La Defensoría advirtió que estos crímenes no solo eliminan a una persona, sino que fracturan procesos comunitarios vitales para la democracia.
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Territorialmente, el departamento del Cauca se consolidó nuevamente como la zona más peligrosa para el ejercicio del liderazgo social, reportando 37 asesinatos. Le siguen en la lista Antioquia, con 23 casos, y el Valle del Cauca, con 18 víctimas mortales. Esta concentración geográfica coincide con las regiones donde existe una mayor presencia de economías ilícitas y disputas entre grupos armados ilegales, factores que limitan drásticamente el ejercicio de la defensa de los derechos fundamentales.
Ante este panorama, la Defensoría del Pueblo hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional y a las autoridades competentes para fortalecer los mecanismos de protección y prevención. La persistencia de este fenómeno en departamentos como el Cauca demuestra que las medidas actuales son insuficientes frente al accionar de los violentos. La protección de la vida de los líderes sociales sigue siendo una de las tareas pendientes más críticas para alcanzar la paz estable y duradera en los territorios más apartados del país.

