Una histórica tormenta de nieve y hielo ha sumergido a gran parte de los Estados Unidos en una crisis de movilidad y servicios básicos. Este domingo, las autoridades reportaron que más de un millón de hogares se quedaron sin electricidad, mientras que la cifra de vuelos cancelados superó los 10.000, afectando principalmente los estados del este y sur del país. El fenómeno, descrito por expertos como una «tormenta que definirá el invierno», ha paralizado actividades comerciales y escolares debido a la acumulación peligrosa de hielo y nieve.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) emitió alertas por un desplazamiento de «aire potencialmente mortal» que viaja desde las Montañas Rocosas hacia la costa este. La magnitud del evento es tal que se han registrado alertas climáticas ininterrumpidas a lo largo de 2.900 kilómetros, cubriendo desde Arizona hasta Nueva York. Expertos señalan que esta tormenta no es un evento invernal común, sino un sistema masivo que está provocando nevadas extremas en la zona de los Grandes Lagos, en la frontera con Canadá.
Además del impacto en el suministro energético, la red de transporte estadounidense enfrenta un colapso operativo. Las autoridades aeroportuarias en ciudades estratégicas han pedido a los viajeros abstenerse de ir a las terminales, dado que el hielo acumulado en las pistas imposibilita el despegue seguro. Meteorólogos como Matthew Cappucci han enfatizado que la extensión geográfica de este frente frío es inusual, afectando incluso a estados del sur como Nuevo México, donde las temperaturas han caído a niveles récord para la temporada.
Le puede interesar: https://nacioncolombia.com/se-inaugura-la-primera-casa-social-de-la-mujer-en-pacho-cundinamarca/
Esta «mezcla explosiva» de factores climáticos se debe, según especialistas del Departamento de Medioambiente de Canadá, a una interacción atípica entre corrientes de aire polar y humedad del Golfo. El impacto social y económico de esta tormenta podría ser recordado por décadas, ya que no solo afecta el tránsito aéreo, sino que las carreteras principales permanecen bloqueadas, complicando el abastecimiento de insumos básicos en las zonas más remotas. Se espera que las condiciones críticas persistan hasta mediados de la próxima semana.

